Suicidio- crisis- prevencion

jueves, 10 de octubre de 2013

DIA MUNDIAL DE LA SALUD MENTAL

                              Cada año, el 10 de octubre, la Organización Mundial de la Salud se une a la celebración del Día Mundial de la Salud Mental. El día se celebra por iniciativa de la Federación Mundial de Salud Mental y la OMS apoya esta iniciativa a través de la sensibilización sobre temas de salud mental.

El tema del día en 2013 es "La salud mental y los adultos mayores".   
                             
                              Personalmente considero que sería más que importante trabajar la salud de los adultos mayores de manera "integral" como lo están llevando a cabo con los adolescentes, son etapas de la vida que requieren de una mirada más completa, y no fragmentada.. en realidad, todas las etapas de la vida deberían ser abordadas con una mirada interdisciplinaria. 
                               Sabemos que la tasa de suicidio en adultos mayores es significativa y está relacionado con aspectos de salud mental como la depresión profunda; pero vinculada al abandono que sufren por parte de la familia y la comunidad, por la falta de sentido de sus vidas, (en una sociedad consumista y donde prima la búsqueda de lo material por encima de los valores espirituales). Muchos ancianos no se suicidan de manera activa (no quedan en las estadísticas), sino pasivamente, dejando de cuidar de su salud, no tomando la medicación prescripta, dejando hasta de alimentarse...  

                                  Sería importante abordar la temática de la Salud Mental con una mirada más integral, donde los aspectos psicosociales y médicos, se entrecrucen y se intervenga desde una mirada comunitaria, allí donde no haya una familia que acompañe, debe haber una comunidad, que los contenga... Como sociedad, no miremos para otro lado...

                             
                               

                    

miércoles, 9 de octubre de 2013

LAS ENTREVISTAS DE FINALIZACIÓN EN LA PSICOTERAPIA DE EMERGENCIA:

               La psicoterapia Breve de Emergencia, recomendado en pacientes con crisis suicida, “no permite la emergencia de una neurosis de transferencia. Las manifestaciones de transferencia deben tratarse de inmediato y con claridad. Especialmente las manifestaciones negativas, deben interpretarse si el paciente las expresa de una manera tangencial. En estas interpretaciones el terapeuta se pone en el lugar del paciente y reacciona al terapeuta, es decir a sí mismo.”(1)
              “Por último se realizan las entrevistas de Finalización, en que se evalúa lo que se ha logrado y lo que falta aún, lo que ayuda a sostener un derrotero común a terapeuta-paciente, señalado por el deseo de mantener los logros y de conocer y abordar el área en que las dificultades persisten.”(2)
             “Éste balance se realiza en parte, permanentemente pero debe instituirse especialmente dedicadas a la evaluación, que suministrará no sólo la posibilidad de confrontar limitaciones y posibilidades, sino también una oportunidad para que el psicoterapeuta enseñe al paciente a realizar este proceso convirtiéndolo así en otro momento de aprendizaje y en un paso hacia la curación.”(1)
                 “Para la terminación del tratamiento, el paciente debe quedarse con una transferencia positiva cultivada cuidadosamente y con la seguridad de que será bien recibido cuando quiera regresar. Debe advertírsele que antes de que cualquier problema futuro se vuelva inmanejable debe consultar al terapeuta. El mantenimiento de la transferencia positiva elimina el sentido de rechazo en el proceso de terminación y le permite al paciente retener al terapeuta como una figura benigna introyectada. Este se refleja en toda la personalidad y mantiene la motivación de estar bien por afecto al terapeuta.”(1)
                    “Y una vez finalizada la terapia, se recomienda entrevistas de control o seguimiento (que se hace indispensable si no hubo derivación). Estas entrevistas están centradas en comprobar el grado de conservación, pérdida o enriquecimiento que ha sufrido el paciente en su autoestima y la presencia o no de fantasías suicidas, durante el proceso en que no ha recibido asistencia psicológica.”(1)
               “Las condiciones necesarias para el logro de una psicoterapia breve efectiva son, entre otras ya mencionadas:                                                                                                            -  La capacidad del terapeuta para advertir de inmediato la dificultad precipitante en relación con la personalidad total,
      -   La capacidad del paciente para el insight,
      -   La confianza inmediata del paciente en el terapeuta.            
      -  Y el hecho de que el terapeuta parezca particularmente apto para dar ayuda al paciente de que se trate,    
    - La vivacidad de las interpretaciones y de la capacidad del paciente para entenderlas.”(3)

            “Resulta interesante retomar como conclusión la etimología de la palabra: “Terapia”, que deriva del griego: “Therapeuo”, que quiere decir: servir, cuidar. En las personas con tendencia suicida, la psicoterapia que emprendemos está destinado en última instancia a “cuidar” de la vida del paciente.”(1)
          “En una Psicoterapia frente al peligro de suicidio se observa mejor que en ningún otro caso cómo se articula la Psicoterapia con la Prevención, en este caso son equivalentes”(1), ya que prevenimos un intento, un re-intento o un acto consumado.
       “Con estos pacientes, más que en cualquier otro, se observa cómo la presencia afectuosa del terapeuta es requisito indispensable para que sea eficaz el tratamiento.”(1)
           En mi tesis de Licenciatura, menciono que “Es necesario que los profesionales que trabajan con personas con tendencias suicidas, puedan hablar abiertamente sobre la muerte, y el suicidio; para hacer que el paciente pueda pasar a la palabra lo que intenta pasar al acto”(1); actualmente, haría una corrección todos los profesionales de la salud mental, deberían poder hacerlo, ya que no podemos asegurar que un paciente que viene por otro motivo de consulta, pueda necesitar, en el transcurso de la terapia, hablar sobre ésta temática, o bien esté atravesando una crisis con tendencia suicida. Es por ello que vemos que el sólo hecho de estar en terapia, no es un factor protector por sí mismo, contra el suicidio; por el contrario, un terapeuta que hable sin miedo de generar ideas, y permita la verbalización de estas ideaciones, sí es protector. Si solamente los “especialistas” trabajan con tendencias suicidas, es como si dijéramos que sólo los diabetólogos pueden diagnosticar o tratar la diabetes de un paciente que acude por otra sintomatología. Lo que no quita que el especialista pueda darle un seguimiento especial, y puede ser indicado como interconsulta, o supervisión del caso.
           “Es importante señalar que este tipo de terapia breve y de emergencia descripto en las anteriores entradas, sólo se refiere a salvar la situación de Urgencia y de Peligro, pero sería importante facilitar, ya sea con una Psicoterapia más extensa, o una Logoterapia (si el problema radica en la falta de sentido de su vida).”(1)           
                                                                                  
BIBLIOTECA:

(     (1)  BELLAK Y SMALL: “Psicoterapia breve y de emergencia”, Pax, Méxica, 1980
(    (2) FUCHS, Irene C.: Tesis de Licenciatura: “Aproximaciones a una psicoterapia frente al peligro de suicidio”, UCA, Bs. As, 1991
(     (3) SMALL, L: “Psicoterapias Breves”, Gramica, Barcelona, 1978.




lunes, 7 de octubre de 2013

PSICOTERAPIA EN CRISIS SUICIDA: EL “INSIGHT” O COMPRENSIÓN DE LO QUE BUSCA A TRAVÉS DEL SUICIDIO Y SU ELABORACIÓN:

            Continuando con lo trabajando en la entrada anterior, sabemos que la abreacción, (que dijimos debía tener la característica de ser a partir de una “catarsis mediata”), “sola no basta; es necesario llegar al INSIGHT o comprensión de lo que le está pasando, qué está buscando a través del suicidio.”(1)
      “El Insight es el establecimiento de relaciones entre fenómenos psicológicos, relaciones hasta entonces ignoradas. Insight sobre la naturaleza y causa de  sus temores y preocupaciones, sobre sus impulsos y sus defensas contra ellos, sobre sus motivaciones preconscientes e inconscientes.”(1)
             “El efecto observable del Insight es que se efectúa un ajuste dinámico de la personalidad que da por resuelto un Yo más fuerte y efectivo. Pero debe usarse prudentemente.”(1)
            “El insight se logra por medio de señalamientos e interpretaciones”(1)
          “Las interpretaciones son las deducciones del sentido latente existente en las manifestaciones verbales y del comportamiento del sujeto. La interpretación saca a luz las modalidades del conflicto defensivo y apunta, en último término al deseo que se formula en toda producción del inconsciente.   En la cura, son las comunicaciones hechas al sujeto con miras a hacerle accesible este sentido latente.”(2)
            “La interpretación puede hacerse como pregunta, como una sugestión, como una afirmación tentativa. Y cuando los fenómenos a relacionar son consciente o están en el umbral de la conciencia. No en pocas oportunidades una interpretación fuera de tiempo, lo único que consigue es el alejamiento del paciente y la pérdida de la posibilidad de ayuda, por lo tanto, no debe forzarse una interpretación. Además, en éste tipo de terapias breves, en que el lazo emocional con el paciente no llega a ser suficientemente fuerte (por el corto tiempo de conocimiento y por no fomentar lo transferencial), no pueden realizarse interpretaciones que choquen con resistencias serias, porque puede provocar efectos desastrosos.”(1)
          “Se busca una comprensión causal y otra final. En la comprensión causal, se trata de establecer una relación de causa a efecto, entre un fenómeno que existe en el pasado y el que se halla en el presente. Y la causa final, busca la dirección hacia el futuro, el para qué.”(1)
              “En las interpretaciones debe haber economía en la presentación: son mucho más efectivas las frases cortas directas y precisas que las alusiones literarias llenos de palabrería. El empleo de un lenguaje vívido impresiona mucho más al paciente por lo cual puede recordar mejor lo que se le dijo y por lo tanto, lo dicho puede servir posteriormente de ejemplo y guía. El uso de anécdotas, parábolas resulta efectivo.”(1)
          Utilizar la ironía, las metáforas, las palabras del paciente, devolviéndolos desde otro lugar, siempre que sea en el momento oportuno, puede ser más efectivo que una explicación teórica.*
            En una terapia breve deben limitarse la cantidad de interpretaciones y focalizarlas al tema central en cuestión. “Se van haciendo interpretaciones – guiadas fundamentalmente por los sentimientos contratransferenciales- se va “entrando” por la vía en que el paciente ofrece una menor resistencia. A posteriori, el terapeuta desechará todas las interpretaciones posibles que se refieren a material apartado del foco. Así, el terapeuta, está llamando, con cada interpretación, la atención del paciente sobre sus síntomas”(3)*2
        “Es importante realizar una labor de insight con el problema de la agresión. Esto debe hacerse de una manera cautelosa y a la vez completa. Es en extremo importante desenterrar cualquier fantasía de suicidio existente para saber a quién van dirigidas las fantasías, ya sea conscientes o inconscientes. Donde haya una fantasía consciente debe ser analizado. Si no hay fantasía consciente, el terapeuta debe descubrir hacia quién va dirigida la agresión y esos sentimientos tienen que ser sacados vigorosamente a la luz. El concepto de “auto-daño para dañar a otro” se debe ilustrar al paciente de una manera dramática”(4)
      “Los señalamientos son formas de esclarecimiento que tienden fundamentalmente a mostrar al paciente hechos o relaciones entre hechos que habrían pasado inadvertidos para él. Son generalmente, el fruto del hallazgo, por parte del terapeuta, de las contradicciones que aparecen durante el relato o por la conducta gestual del paciente. Suelen llamar la atención por oponerse a la lógica que le venían suministrando hasta ese momento los datos obtenidos.”(1)
             “El señalamiento suele ser una formulación que intriga al paciente y lo invita a reflexionar en torno a las motivaciones de dicha conducta o hecho, lo cual deja un signo de interrogación que generalmente promueve la necesidad de recibir una interpretación como ayuda para salir del desconocimiento. Vemos así como el señalamiento puede ser un buen camino preparatorio para ayudar al paciente a “extrañar”, a asombrarse por su conducta y a pensar con interés en torno a la misma, permitiéndole recibir la interpretación en un momento en que ella está garantizada por la necesidad que de la misma tiene el paciente.”(5)
         “Los señalamientos son habituales en la intervención del psicoterapeuta. El lenguaje en que son formuladas es el lenguaje directo, o sea aquel que utiliza el sentido común, que suministran los conceptos vulgares de la vida cotidiana, para hablar sobre cosas, hechos o relaciones entre los mismos.”(5)
          “Una síntesis y combinación de los procedimientos anteriores daría como resultado la “translaboración” o elaboración. Los distintos métodos son instrumentos para trabajar el problema, remodelar las vivencias, provocar experiencias nuevas que cambian la situación fundamental.”(1)
       “Si bien la relación emocional sólo, o la catarsis como tal, o la comprensión aislada pueden obtener resultados psicoterapéuticos, estos resultados son generalmente parciales e incompletos. Es cuando los tres métodos indicados se usan en conjunto, en la translaboración, cuando realmente rinden toda su eficacia modificadora”.(5)
           “La elaboración psíquica consiste en una transformación de la cantidad de energía, que permite controlarla, derivándola o ligándola”(6).
           “La elaboración permite el paso del rechazo a la aceptación puramente intelectual a una convicción basada en la experiencia vívida de las pulsiones reprimidas.” (1)
        “Por medio del trabajo elaborativo, el paciente integra una interpretación y supera las resistencias que ésta suscita. Se trataría de una especie de trabajo psíquico que permite al Sujeto aceptar ciertos elementos reprimidos y liberarse del dominio de los mecanismos repetitivos.”(6)
       “Desde el punto de vista técnico, el trabajo elaborativo resulta favorecido por interpretaciones del analista consistentes especialmente en mostrar cómo las significaciones de que se trata se vuelven a encontrar en distintos contextos”, (6)
         “La práctica de la psicoterapia rápida exige en especial que el terapeuta opere partiendo de un conjunto de hechos firmemente asentados y de hipótesis bien fundamentados. “El terapeuta tiene que estar penetrantemente alerta para percibir cada comunicación significativa…tiene que decidir sobre cuál  es la intervención más fructífera, que tiene que cotejar con su avalúo de las fuerzas, circunstancias de la vida real del paciente y condiciones del Yo del paciente. En la psicoterapia rápida el terapeuta no tiene tiempo para esperar a que se desarrolle el insight, tiene que crearlo. No tiene tiempo para esperar la elaboración, tiene que estimularlo. Y cuando estos aspectos básicos del proceso terapéutico no se presentan tienen que inventar alternativas.”(4)*3
      “Sin embargo, jamás se debe atacar las defensas importantes del paciente, se debe dar apoyo narcisista a aquellas defensas que se combinan con gratificaciones congruentes respecto de la adaptación, mientras se desalientan, sin atacar, aquellas otras defensas que fomentan la inadaptación.”(1)
       El terapeuta “deberá ser cauteloso y flexible, responder de inmediato a los efectos de sus intervenciones, sentir y saber cuándo modificar, reforzar o debilitar. Tendrá que mantenerse atento a los pequeños detalles, sin perder de vista el panorama general de la vida de la persona que tiene ante sí”.(7)
        “Dentro del marco de ésta flexibilidad, una de las alternativas es asesorar al sujeto, proponiéndole líneas de acción, en forma directa y sin disimulos. En un contexto de mando, también se lo podría considerar autoritario. El paciente actuador puede requerir que el terapeuta le exprese lisa y llanamente cuál es la acción que espera de él, y , en algunos casos, la adhesión compulsiva a este tipo de recomendaciones puede resultar un concomitante necesario de la disposición del terapeuta para seguir asumiendo la responsabilidad terapéutica”(.1)
        “Otro medio es organizarle un horario diario de actividades, para realizar en forma estricta. El fin consiste en mantenerlos ocupados, en impedir que se entreguen a la meditación obsesiva acerca de su condición desgraciada o sobre técnicas para suicidarse. También pueden ser actividades que faciliten la descarga de la agresión.”(1)
        “Se debe luchar con el paciente para que mantenga en el terreno psíquico todos los impulsos autodestructivos o heteroagresivos que quisiera derivar hacia la motilidad. La descarga de la agresión debe ser a través de actividades socialmente aceptadas como deportes. Para algunos basta la agresión simbólica, como en el ajedrez; mientras que otros necesitan expresiones más concretas, como el tumbar bolos en el boliche o pegarle a un saco de arena.”(1)
          “Lograr la transformación de las pulsiones agresivas, por el mecanismo de sublimación, en actividades y actitudes creativas, interior y exteriormente constructivas puede considerarse uno de los fines de la Psicoterapia de Emergencia”.( 1)
          “Se debe prestar especial atención a la recuperación de la autoestima, en pacientes con tendencia suicida. Bellak y Small, aconsejan “señalar a los individuos los rasgos positivos de la vida, demostrarles que han logrado algunas cosas, que soportaron las dificultades y que han asumido una actitud especialmente sensata al buscar asistencia para superar los problemas. El terapeuta observará y transmitirá al paciente las fuerzas positivas que aprecien en las historias personales de éste, cosa que al mismo tiempo suscita la expresión afectiva del sujeto”.
     “La autoestima se eleva mediante el insight, así como el apoyo, el asesoramiento y la presencia del terapeuta; porque contrarresta el sentimiento de desamparo”.

BIBLIOGRAFIA:

(1) FUCHS, Irene Carola: Tesis de Licenciatura: “Aproximaciones a una psicoterapia frente al peligro de suicidio”, UCA, Bs. As, 1991
(2) LAPLANGE Y PONTALIS: “Diccionario de Psicoanálisis”, Ed. Labor, Barcelona, 1983.
(3) KESSELMAN, Herman: “Psicoterapia breve”, Ed. Fundamentos, Madrid, 1977
(4) BELLAK Y SMALL: “Psicoterapia Breve y de Emergencia”, Ed. Pax, México, 1980
(5) SEGUIN, Alberto: “Bases de la psicoterapia”, Ed. El Ateneo, Bs. As. , 1954
(6) LAPLANGE Y PONTALIS: “Diccionario de Psicoanálisis”, Ed. Labor, Barcelona, 1983
(7) SMALL, L: “Psicoterapias Breves”, Gramica, Barcelona, 1978

COMENTARIO DE CASOS:    
                                    
*Se trata de un paciente (ya nombrado en anteriores entradas) que pendiendo de una soga en la viga del techo de su habitación, y fuera rescatado por su padre;  durante la entrevista que tuve con él en su casa, minutos más tarde, después de hablar largo rato, y asegurar que no lo iba a hacer más, porque se dio cuenta lo importante que era él para su padre, etc. Y tras relatarme una serie de infortunios y  “que todo le sale mal” (trabajo, alquilar una casa, su nueva pareja que le impedía ver a sus hijos como uno de los “motivos” que lo llevaron a “decidir” quitarse la vida ),le hago dos señalamientos:
 - justamente quitándose la vida era la forma de que definitivamente nunca más iba a poder ver a sus hijos, (luego expuse las consecuencias negativas que su suicidio produciría en sus hijos, quienes se sentirían abandonados por su padre, de una manera definitiva).                                                   - ---    -  (empleando la técnica de la logoterapia: intención paradojal), reforcé el hecho de que era evidente que todo lo salía mal, e irónicamente le hice ver que hasta el querer matarse le salió mal! y a partir de esa obviedad, trabajé el hecho de que no siempre lo que parece que salió “mal” es tan así, a veces, como en éste caso, era lo mejor que le había pasado. Y luego, le hice reflexionar sobre las cosas que no había llegado a intentar para solucionar el problema, por ejemplo hacer valer su derecho como padre de poder ver a sus hijos.
A pesar de invitarlo a que asiste asista al Centro de Salud para continuar trabajando estos temas en el consultorio, no se presentó, pero pude averiguar por la hermana, que el muchacho se siente mejor que antes, que ha cambiado, se volvió más cuidadoso con respecto al manejo de la moto, y comenzó a solucionar sus cosas de otra manera, más efectiva.
Este caso es uno de los que demuestra la efectividad de una intervención de emergencia, dentro de las primeras horas. Es por ello que haga ésta reflexión: tenemos médicos de guardia, para la emergencia de un trauma físico, como un accidente de tránsito, debemos considerar como necesario también el contar con una guardia en psicología y psiquiatría en todos los hospitales, aunque sea guardia pasiva (ya que de alguna manera la contención inicial psicológica puede y de hecho lo realizan los enfermeros, pero ellos no deben ni pueden hacerse cargo de lo psicoterapéutico), para los traumas como un intento suicida, un abuso, y por qué no se lo asiste al accidentado también desde lo psicológico, sobre todo tratándose de niños y adolescentes. Más aún viendo la alta tasa de accidentología vial causada por conductas de alto riesgo, compatibles con el concepto de “parasuicidio”.
*2 Una colega, me consulta sobre un caso, se trataba de una joven, por un “duelo complicado”, duelo por el suicidio de la madre, con alto riesgo de imitación, ya que refiere el temor de “seguirla”, con gran sentimiento de culpa por haber estado distanciada de ella esos últimos días, por haber “preferido” irse con el padre (separado de la madre), y la colega refiere haber “escuchado” que había una gran dependencia con respecto a no tomar decisiones sin consultar permanentemente a los demás, con mucha inseguridad, y lo primero que trabaja es esto! No recuerdo con detalle el caso, pero tuve que hacerle un señalamiento de que ahí era el momento para preguntarle si había pensado quitarse la vida, y que ella pudiera tener un espacio habilitado para hablar de sus temores, de su duelo, no era el momento de irse de tema, aunque era algo que seguramente más adelante, en otro dispositivo terapéutico, debería trabajarse, no era la urgencia! Por el contrario, era desviar la atención, que tiene que ver más con la dificultad del terapeuta de hablar del tema de la muerte, y efectivamente, el tabú y el mito de que hablar del tema del suicidio, le daría ideas, fue lo que hizo que la terapeuta no se anime a trabajarlo sino que hizo que desviara su mirada. Aunque la paciente retornó a la siguiente sesión, se desaprovecharon momentos valiosos.
*3 Para obtener más información del paciente, y tener una guía de la línea que se debe continuar profundizando, es importante la mirada y observación atenta de los metalenguajes y de lo neurolingüístico, todo ello contribuye con lo que dice el paciente, sin palabras, pero que nos sirve para saber si hemos acertado o no en los señalamientos e interpretaciones. Hay excepciones en los que el paciente se halla en un cuadro de tipo “catatónico”, inducido o no por la medicación, donde predomina el mutismo junto con la falta total de expresión facial, la mirada perdida, y sin reacción a ningún tipo de estímulo; en esos casos, y sin perder de vista la posibilidad de un mínimo cambio, casi imperceptible (de ser posible se recomendaría realizar un video de la entrevista para reproducirlo luego), se debería transmitir a título de tentativa, diferentes líneas de interpretación posible, con los datos que tenemos del paciente, y lo que desde nuestra experiencia y conocimiento teórico, nos permite relacionar o inferir.

Ya en entradas anteriores expuse el caso de una paciente con estas características, y al día siguiente pudo hacer referencia a una de las frases dichas por mí y con el cual pudo realizar un cambio de posición frente al intento suicida.

jueves, 3 de octubre de 2013

“CATARSIS MEDIATA”COMO MÉTODO EN LA PSICOTERAPIA DE EMERGENCIA:

               En la Psicoterapia Breve y de Emergencia, para generar los cambios necesarios en el paciente, de manera de superar rápidamente la situación de crisis que lo pone en peligro, “ utilizarse el método catártico. “Catarsis”, deriva del griego katarsis = purga, depuración, que según el Diccionario de Psicología de Warren, “es un proceso de descargar una emoción o vivencia desagradable reprimida, reviviéndola en palabras, acción o emoción, generalmente (pero no siempre) en presencia del terapeuta. Puede producirse hablando, oyendo, mirando algo, o a través de la acción.”(1)
              “Por medio del método catártico se logra la Abreacción, es decir, “la liberación del afecto ligado al recuerdo de un acontecimiento traumático, lo que evita que éste siga siendo patógeno”(2)(1)
      “Bellak y Small previenen acerca de la importancia que tiene la cuidadosa determinación de las fuerzas del Yo antes de proceder a la provocación de la catarsis. Además, para eludir el riesgo de abrumar al paciente con la intensidad de los fenómenos desatados por el enfoque catártico, Bellak y Small proponen la técnica de la “catarsis mediata”, que evita que el paciente reciba el peso total de los afectos, impulsos e ideas reprimidas. Porque en la técnica de catarsis mediata, no se espera que el paciente mismo exprese sus sentimientos, sino que más bien el terapeuta los expresa por él. Eligiendo el lenguaje particularmente burdo. Con ésta catarsis mediata tiene la ventaja de que el paciente no se le exige que se haga responsable de la hostilidad expresada. La expresión del terapeuta, siendo una persona respetable, hace la hostilidad más aceptable y potencialmente más egosintónica.”(1)
         “La tarea terapéutica consiste en controlar un curso medio que simultáneamente busque la manera de hacer el impulso más sintónico y a pesar de ello mantener la sensación de alejamiento del Yo. Ésta múltiple meta parecería menos contradictoria si tomamos en cuenta que la angustia del paciente por el impulso deriva de las presiones del Superyo sobre el Yo; por lo tanto, la tarea tiene que ser la de simultáneamente disminuir las presiones del Superyo y la de aumentar la capacidad del Yo para reconocer un impulso como un sentimiento aceptable y la de aceptar que su expresión tiene que limitarse”(3)
         “Esta técnica constituye una modificación de la interpretación catártica, ya que:
1)          Atempera los posibles efectos de la revelación, por valerse de un lenguaje más moderado que el que podría emplearse en la interpretación catártica directa.
2)                Reasegura al paciente al mismo tiempo que tiene lugar la revelación.
3)            Proporciona una salida aceptable para el impulso o afecto, de manera que aunque estos no se asumen por completo, tampoco se los bloquea
4)              Alienta en cierta medida al paciente respecto del impulso, al mismo tiempo que hace que resulte más aceptables para la personalidad –cosa que se manifiesta en general en el reconocimiento y la aceptación expresos del impulso– hechos tales como hasta la identificación del terapeuta con tal impulso, que luego se contrarresta mediante el reconocimiento general de la necesidad de refrenar el impulso en ciertos terrenos de la vida cotidiana.
5)            Cede el paciente, en préstamo, la fuerza del Yo del terapeuta, que lo ayuda a enfrentar su Superyo, más punitivo.”(4)(1)
“La agresividad reprimida pierde toda su potencia si se permite la descarga motora de una lucha, de un deporte violento o de una “Pataleta”. Pero no es necesario una descarga motora, Freud señaló que: “El hombre encontró en el lenguaje un sustituto de la acción, mediante la cual el afecto puede ser derivado por abreacción casi en idéntica forma”. Es por ello, que frente a una ideación suicida, puede interponerse la palabra a la acción.”(1)
            “La catarsis obra produciendo una serie de fenómenos psicológicos trascendentales:
a)       El recuerdo puede ser también integrado en una serie asociativa que permita la corrección del acontecimiento, su reinstalación en el lugar correspondiente.
b)            Produce una disminución de la tensión psicológica; quien ha sido capaz de hablar de sus problemas, especialmente cuando ellos están cargados de sentimientos de culpa, experimenta la sensación de sentirse aliviados,
c)             Se establece una sensación de compañerismo amistoso con la persona en la que se ha confiado, sentimiento que ayuda al establecimiento del equilibrio psicológico.
d)            En la mayor parte de las oportunidades, es la primera vez que el paciente se encuentra con alguien, a quien considera superior, que se interesa por sus problemas, que lo escuchan pacientemente, que muestra preocupación por las cosas que hasta entonces habían pesado solamente sobre él. Ese hecho hace que el paciente aumente su confianza en sí mismo y en su capacidad de enfrentar los problemas.
e)          El enfermo que confiesa faltas reales o imaginarias que el considera graves, que las confiesa a un ser colocado en una posición superior, y que no recibe de éste ni rechazo, ni castigo, ni amenaza, siente que sus “crímenes” no son tan graves y no merecen castigos puesto que ésta figura paternal no cree que lo necesiten.
f)             La necesidad de encontrarse frente a una persona serena y objetiva, obliga al paciente a contar sus problemas ajustándose en todo lo que pueda a esa objetividad. El hombre hasta entonces ha estado rumiando sus ideas inacabadamente, se ve obligado a presentarlas a otro ser y se da cuenta, entonces, de que quizás por primera vez, debe mirarlo en una forma más o menos desapasionadamente y objetiva”.(5)
      Por lo que éste método es muy recomendada también en los casos de situaciones traumáticas, como el abuso sexual infantil, etc.
         Evidentemente la abreacción sola no alcanza, es necesario otros pasos más, que iremos viendo en próximas entradas…


BIBLIOGRAFIA:
      (1) FUCHS, Irene Carola: Tesis de Licenciatura: “Aproximaciones a una psicoterapia frente al peligro de suicidio”, UCA, Bs. As, 1991
     (2) LAPLANGE Y PONTALIS: “Diccionario de psicoanálisis”, Ed. Labor, Barcelona, 198    (3) BELLAK Y SMALL: “Psicoterapia breve y de Emergencia”, Pax, México, 198    (4) SMALL, L: “Psicoterapias breves”, Gramica, Barcelona, 1978
     (5) SEGUIN, Alberto: “Bases de la psicoterapia”, El Ateneo, Bs. As. , 1954

martes, 1 de octubre de 2013

PSICOTERAPIA BREVE DE EMERGENCIA EN LAS INTERVENCIONES EN CRISIS SUICIDA:

El terapeuta:
                  “El instrumento de la psicoterapia es su propia personalidad, su propia presencia. Cuando el terapeuta está con el paciente, su presencia debe ser íntegra y profunda. Él es el ingrediente más importante de la relación y de la situación terapéutica, en la medida en que tal situación puede estimular la expectativa de alivio del paciente. Los terapeutas más exitosos son los que tienen mejores expectativas respecto de sus pacientes, porque le comunican esta actitud positiva. Toda interacción que eleva la expectativa de ayuda produce  el alivio de los síntomas y mejora las disposiciones de ánimo, alivia principalmente la ansiedad y depresión.” También su autoestima, ya que “alguien” confía en él, en su capacidad para sobreponerse a la crisis. “La confianza que el enfermo deprimido deposita en su médico y/o terapeuta, desempeña siempre un papel muy importante en la prevención del suicidio.”(1)”(2)
                    “Se sugiere que el terapeuta se revele ante el paciente como ser humano con debilidades y dificultades, similares a las del paciente, si bien no idénticas. Pero ésta actitud debe ser sincera y no debe exagerarse.” (2) (Sin hacer comentarios sobre su vida privada)
                      “El hecho de que el profesional se tome tiempo una y otra vez para conversar un minuto en forma amistosa y formal con el paciente equivale a comunicar a éste que se lo acepta como persona apreciable y valiosa. Por el contrario, cuando la conversación se concentra en los síntomas, se refuerza el concepto de que el sujeto es un paciente; ello tiende a afirmar en éste la percepción de sí mismo como enfermo y va, por consiguiente, en desmedro de su autoestima”(3)
                      “Es de suma importancia la disponibilidad del terapeuta: el empleo del teléfono como medio para facilitar el acceso al terapeuta. Sirven para el mismo fin los servicios para prevención del suicidio, como la línea de Atención en crisis. En estos servicios, la intervención se centra en la escucha, los consejos y no en la acción. Se alienta a los pacientes para que expresen lo que les perturba, por considerarse que la oportunidad de hablar es lo mejor que se puede dar a estas personas.”(2)
                       “La mera presencia de la personalidad terapéutica constituye un factor estabilizante en la mayoría de los episodios emocionales agudos y críticos… Puede combatir la desesperación del paciente en estado de emergencia. La emergencia aísla a la persona de la compañía de otras, “imaginemos lo  que ha de ser el que las relaciones que más valoramos se derrumben, y que entre uno y los demás aparezca un abismo de incomprensión irremediable cada vez más amplio y el que hasta la estima que uno siente por sí mismo se transforme en aborrecimiento. Precisamente contra estos temibles fenómenos (deterioro de la autoestima, sensación de estar solo y carecer de aptitudes) luchan en forma directa la disponibilidad y presencia del terapeuta.”(3)
                “Además, el terapeuta debe tener una aceptación positiva incondicional respecto de la persona que es su paciente. Cuando éste experimenta la actitud de aceptación que el terapeuta tiene hacia él, es capaz de asumir y experimentar esta misma actitud hacia sí misma. Y luego hacia los demás. La pasividad y aparente falta de interés o de compromiso es experimentado por el paciente como un rechazo dado que la indiferencia de ninguna manera puede ser igual que la aceptación.”(4)                   
                “Es necesario que el enfermo advierta que se lo ve tal como él mismo se ve, y que se lo acepta con sus percepciones y sentimientos.”(5)
            “El terapeuta debe tener la capacidad de salir de sí, dejando de lado los esquemas teóricos para poder comprender lo que le ocurre en el paciente, es decir, empatía.”(2)
            “La comprensión empática es prestar atención a  lo que está vivenciando el paciente y vivenciar lo que vivencia el paciente, entonces se siente comprendido y contenido. Es colocarse en el marco interno de  referencia externa y comunicar algo de ésta comprensión empática al paciente.”(4)
          “La vivencia de sus actitudes, no se da en términos de identificación emocional por parte del terapeuta (correría el riesgo de suicidarse por identificación), sino más bien de una identificación empática, por la que el terapeuta percibe los odios, esperanzas y temores del paciente a través de la inmersión en el proceso empático, pero sin que él mismo como terapeuta, experimente los odios, esperanzas y  temores.”(4)
           “En la mayoría de los casos conviene que el terapeuta adopte una actitud autoritaria, no puede ser tan pasivo como podría serlo en los tratamientos prolongados y frente a otro tipo de pacientes, tendrá que, en ocasiones, obstaculizar las acciones del mismo.”(2)
         “Como se trata de una situación límite e irreversible, no podemos mantenernos en una asepsia, se debe dar un juicio valorativo frente a su intento o proyecto de suicidio.”(2)
         “El terapeuta se ofrece como soporte, donde como Sujeto deseante dice explícita o implícitamente: “NO QUIERE QUE TE MATES”, en contraste con la indiferencia general. El terapeuta se involucra, se implica, no le es indiferente lo que haga con su vida.”(2)   

BIBLIOGRAFIA:
    (1)   GEIGY: “El cuadro de la depresión”, Geigy, Argentina
   (2) FUCHS, Irene Carola: Tesis de Licenciatura: “Aproximaciones a una psicoterapia frente al peligro de suicidio”, UCA, Bs. As,
    (3) SMALL, L.: “Psicoterapias Breves”, Gramica, Barcelona, 1978    
    (4) ROGERS, Carl: “Psicoterapia centrada en el cliente”. Paidós, 1963
    (5) ROGERS, Carl : “El proceso de convertirse en persona”, Paidós, Bs. As 1981